CÓRDOBA: PRESENTARON LA RESTAURACIÓN DEL TEATRO DEL LIBERTADOR

Al caer la tarde, hoy se encendieron las luces ornamentales que permitieron apreciar los trabajos de puesta en valor de la restaurada fachada del Teatro del Libertador General San Martín. Con la presencia del gobernador Juan Schiaretti, autoridades y representantes de la prensa, quedó inaugurada la nueva fachada de este coliseo que será el centro de los debates del VIII Congreso Internacional de la Lengua Española (CILE), a realizarse en nuestra provincia del 27 al 30 de marzo de 2019.

Los trabajos realizados forman parte del Plan de Puesta en Valor y Actualización Tecnológica que el Gobierno de la Provincia de Córdoba realiza, también, en el interior del teatro.

Al referirse sobre la importancia de esta inauguración, el Gobernador expresó que “es una alegría y un hito en el camino al Congreso de la Lengua Hispana que vamos a tener a fines de marzo del año que viene. El mundo de habla hispana eligió nuestra Córdoba porque sabe de nuestra tradición cultural, sabe que somos Córdoba ‘La Docta’ por la tradición cultural que tenemos, y sabe que somos el principal destino interno del país en turismo de convenciones”.

Las tareas de restauración contaron con la participación de numerosos profesionales y técnicos de distintas disciplinas ligadas a la preservación del patrimonio histórico y cultural. Esta parte del plan de refuncionalización y puesta en valor incluyó trabajos sobre el ingreso, la logia o balcón techado del primer piso, el conjunto escultórico -comprendido por las esculturas de hierro fundido que decoran el balcón y el grupo escultórico ubicado en la coronación del teatro- la mampostería premoldeada, mármoles y aberturas.

“Esta restauración -expresó el gobernador Schiaretti- donde aparecen los frisos que hace mucho que no aparecían y con los colores originales, está hecha por jóvenes artistas plásticos de nuestra Córdoba que han puesto el alma, el corazón, además de su talento para que esta fachada se luzca. Y seguramente, después que pase el Congreso de la Lengua, este teatro va a seguir siendo el mejor teatro del interior del país. Esto es un orgullo de los cordobeses. Siempre digo, lo mejor está por venir”.

El Gobierno de Córdoba invirtió unos 32 millones de pesos en la restauración de la fachada y nueva iluminación ornamental de este teatro, el que fuera diseñado por el arquitecto italiano Francisco Tamburini e inaugurado el 26 de abril de 1891.

“Aspiro a que estemos reinaugurando el Teatro completo con un espectáculo para los cordobeses, antes del Congreso; porque este teatro es un orgullo de los cordobeses, es nuestro y tenemos todo el derecho a disfrutarlo”, finalizó Schiaretti.

Una mano de obra profesional y muciosa

Todos los trabajos de restauración que se realizan en el Teatro del Libertador están a cargo de profesionales que llevan adelante una minuciosa y delicada labor. El objetivo de su trabajo es alcanzar el grado de autenticidad que hoy luce, por ejemplo, uno de los frentes más característicos de la ciudad de Córdoba.

Alicia Beltramino, es la restauradora responsable de la fachada, las logias y de las esculturas de hierro que están en el frente del teatro. También tuvo a su cargo el asesoramiento y curaduría en la restauración de mármoles, carpintería y pisos, y explicó el proceso de los trabajos realizados.

“Nuestro proyecto de restauración de fachada nos llevó casi ocho meses. Comenzó con el relevamiento y estudios previos para elaborar un plan ajustado a este tipo de intervención. Se trabajó con el Ceprocor quien hizo las pruebas cualitativas y cuantitativas de los elementos que les dábamos como muestra para así elaborar un informe del tipo de material a emplear”, comentó la experta.

Detalló que también se realizaron estudios estratigráficos “para determinar que hay detrás de las paredes que tenemos a la vista, y en la que se encontraron distintos tipos de materiales y pigmentos, para recuperar este simil piedra que tiene que ver con la década del ’30 del siglo pasado”.

Al respecto, Beltramino explicó que el arquitecto Tamburini consideró una fachada de policromía, pintada con varios tonos, que es lo que se buscó recuperar respetando los registros existentes.