El procedimiento fue el resultado de una gestión iniciada en noviembre de 2024, que priorizó la preservación del patrimonio natural bajo criterios científicos, técnicos y ambientales.
El operativo fue liderado por la Dirección de Ambiente, a cargo del Ing. Santiago Carmona con coordinación del Secretario de Gobierno Municipal Felipe Crespo; además del acompañamiento técnico del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA). El plan incluyó la propagación genética del árbol original, logrando obtener 36 nuevos plantines desarrollados a partir de sus semillas, que hoy permanecen bajo resguardo municipal. Además, se trabajó intensamente en la preparación del suelo y el sistema radicular del árbol, durante meses previos al traslado.
Este trasplante no fue un hecho aislado: forma parte de una política ambiental integral que impulsa la Municipalidad y que contempla, entre otras acciones, la forestación urbana con más de 2.500 ejemplares nativos al año 2027; acuerdos con empresas locales como XIPA para reducir microbasurales; recolección diferenciada en hogares y comercios; y programas escolares orientados a la educación ambiental y la limpieza de arroyos.
Villa Allende demuestra así que es posible conjugar decisión política, compromiso técnico y participación comunitaria para cuidar el entorno. El traslado del quebracho blanco no solo preserva un ejemplar valioso, sino que reafirma un camino de gestión ambiental con visión de futuro.